Disfrutando la naturaleza, una linda mañana de verano, me puse a contemplar el paisaje natural del área. Todo estaba muy hermoso, el abrigo verde de ese lugar estaba esplendoroso. Había diferentes especies de árboles y flores de llamativos y vistosos colores. De repente mi vista se detuvo frente a un árbol de Mango, (que dicho sea de paso es una fruta de estación muy rica y nutritiva) y pensando en el sabor que produce y la variedad de platos y postres para los que sirve contemplé su copa, la cual estaba rebosante de esta deliciosa fruta.
Mientras hacía mi recorrido visual percibí que algunas de sus ramas estaban un poco marchitas y algunos de los frutos se veían golpeados y maltratados por las piedras y los palos que los muchachos del lugar le tiraban a fin tumbar una fruta o como comúnmente le llamamos, un mango.
De la naturaleza se puede sacar muchas reflexiones que ayudan al ser humano a visualizarse y a sumergirse en realidades que tal vez de otro modo no hubiesen sido tan refrescantes al corazón.
He aquí una de ellas:
A veces se me acercan amigos, amigas y familiares expresándome su situación difícil, les pregunto qué hacen en la vida, qué aporte le dan a la sociedad, cuando nos vamos al fondo, conversando, se convencen de que hacen una labor noble y que no deben rendirse a pesar de las piedras que las circunstancias les arrojen.
Siempre platicaba con una amiga querida cuando en mi adolescencia tenía serios inconvenientes con los compañeros de escuela e iglesia. Y recuerdo que ella me decía con tanta propiedad: “No se Preocupe mi hija que solo a los árboles que tienen frutos le tiran piedras”. Esas palabras en ese momento me hacían pensar, y aunque había que repetírmelas muchas veces, al fin me he dado cuenta de la gran verdad que encierra. Por lo tanto te invito a que razonemos:
En el Personal de cualquier empresa, ¿ cuál es el empleado más envidiado y a veces más maltratado y vilipendiado? Lógicamente el que mejor hace su trabajo, el más preparado, el más competente.
En la escuela, el o la estudiante que muchos no soportan es a aquel o aquella que tiene la mejor nota, En la Familia, en cualquier lugar donde se socializa, siempre hay personas que como los muchachos de la calle están ahí listos para tirar piedra, para hacer caer a aquel que conjugando el esfuerzo con el deber y las oportunidades se levanta y se convierte en un / una truinfador /a
Creo que es hora de aprender a aceptar que en el mundo hay personas más grande y más pequeña que uno, que Dios creó a cada ser humano único, que cada quien tiene sus propias circunstancias y de cada uno depende si quiere convertir estas en oportunidades.
Así que la próxima vez que veas a alguien prosperar , no le tires piedra, espera, que sus frutos van a caer en su sazón y el mundo entero, incluyendo tú, podrá disfrutar el dulce sabor de sus realizaciones. De igual forma tú, trabaja fuerte y aprende de esa persona, que aunque tú no seas un árbol de mango, pero quizás puedes ser un manzano o un cerezo y dar frutos muy deliciosos.
Si es a ti que te maltratan y te tiran por tus frutos, ten paciencia y sé generoso, comparte tus bendiciones para que no tengan que arrojarte piedras para sacar algo de ti.
Ahora dime qué harás: ¿Compartir tus frutos o tirar Piedras?
Milenia De La Rosa
PD. Cuida nuestro Abrigo Verde, La Naturaleza, es el medio más preciso que Dios utiliza para aconsejarnos, ayudarnos, nutrirnos, refrescarnos y embellecernos
1 comentarios:
Milenia, muy buen artículo, yo, al igual como estas haciendo tú, decido compartir mis frutos.
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